Enlaces

Buscar


« | Home | »

Un aguardo ¡¡acojonante ¡¡

junio 16, 2014

peque

2
Esta noche he disfrutado de uno de los aguardos o esperas más emocionantes que he tenido en mi vida, y (han sido muchas), en mi nuevo coto de caza, un zona del interior de la comunidad Valenciana que es verdaderamente espectacular por sus altas montañas y por lo frondoso de sus profundos valles, por algo le llaman Castells , y eso aun en un año de sequía como el que tenemos, he estrenado un puesto al lado de un manantial natural de los pocos que aún quedan, que baja por la ladera y que sabemos que esta por el murmullo del agua, pero que la frondosa vegetación no nos deja ver, cubierto de zarzas, cañas y otras plantas que hacen de el el paraíso escondido de nuestros amigos jabalíes y de tantos otros animales y pájaros que allí viven camuflados en sus húmedas charcas,.
Un puesto de esos que en nuestra hora mágica, cuando el sol ya se marcha a lo lejos, comienza nuestra música del monte al lado del agua, la mayoría de vosotros ya conocéis de lo que estoy hablando, donde se nos olvida, lo de Barcenas, lo de Pepiño, lo del Barbas sindical, y todas las fatigas que estamos pasando en parte gracias a ellos, y nos sumergimos en ese estado superior, donde nadie nos puede tocar y estamos por encima de todo y las miserias mundanas, aunque sea unas horas.
Pues en esas andaba yo anoche en mi puesto trillado de 3 semanas de comer tranquilamente, sin sustos,, los jabalíes y arruís que por allí pululan abundantes.
ya de día además de la comentada orquesta de ranas y pájaros cantado, escuchando una piara revolcarse en el barro con los típicos gruñidos y chapoteos, a no más de 15 metros de mi puesto, pero totalmente tapados por la vegetación, hay un agujero en dirección al comedero por donde se supone que saldrán los invitados después de baño, se supone.
Como a 25 metros por debajo de mi campo de almendros donde me encuentro con la espalda pegada a un frondoso tronco, en pleno suelo mirando al comedero y por suerte con el viento de cara plenamente.
Carreras por delante, gruñidos por los lados, mas y más chapoteos, pero en el tiradero tan solo hay una liebre que retoza tranquila, de repente entra un cochino que se come una almendra, yo aguanto tranquilo a ver si da confianza a otros de mas talla, pero no, se marcha corriendo y asustado, ,,,, como es posible si nadie ha pisado ese sitio en 5 días y el viento está perfecto???
Al ratito y como de la nada escucho un gran tropel justo detrás de mi frondoso árbol, increíble me llegan por detrás, al poco y como era de esperar bajan y cortan mi rastro de entrada, como siempre de repente se paran con un gruñido corto, seguramente de la matriarca, veo los bultos a lo lejos ya casi de noche, quietos e inmóviles, solo el más grandote olisqueando paso a paso,, enseguida coge mi rastro de entrada y lo sigue zig zageando, a un lado, al otro en dirección a mí postura en el suelo, ahora estoy de frente, pero el arco colgado en una rama, si lo cojo, me vera claramente, optó por estarme quieto y ver qué pasa,, el animal ya a diez metros se ve imponente acercándose en silencio, se para y da dos pasos, levanta el morro y se come el aire, y da dos pasos más en frente mío, yo casi sin respirar , aguanto el tipo, en la penumbra el tronco del almendro me camufla, y ya lo tengo enfrente, a solo metro y medio, le veo claramente las fosas nasales olisqueándome, por un momento me gustaría acercarle la mano y acariciarle el morro, y por otro miro la rama mas cercana para subirme al árbol, pero esto es solo un sueño, me encojo de hombros y le voceo ¡¡¡hhhuuuuu¡¡¡ y el animal sale volando como el viento, y se para gruñendo a 20 metros , por suerte, en dirección contraria a mi,, respiro hondo y me cojo el pulso de la mano,, de 150 no baja en absoluto,, que subidón me ha dado este cochino y el estreno del puesto de mi nuevo coto.

Categoria: General No Comments »